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En el Post del reporte de vuelo (click acá para ingresar) se podía leer que fueron los culpables y responsables de la demora en el puesto de control en el Aeropuerto de Heathrow.

Más allá de eso, que es anecdótico, esos presentes que se ven en la foto de portada tienen una historia que merece la pena ser contada…

Junto con el grupo de Prensa que estábamos en Toulouse participando del histórico evento con el primer vuelo del Beluga XL, habíamos terminado de ver el despegue y nos disponíamos a subir al micro que nos iba a llevar de vuelta a la sala de prensa en el Hangar que había sido preparado para ese día.

El micro con capacidad para unas 50 personas estaba completo y me tocó sentarme junto a un fotógrafo francés que estaba laburando para una agencia internacional de prensa.

Me acomodé en el asiento y mientras agarraba el celular para ver como había salido la filmación veía que el loco tenía una mega hiper archi infinito punto rojo cámara super profesional con un lente de 1 kilómetro de largo. Bueno no tanto, pero casi 🙂

Nos pusimos a charlar de lo que había sido el despegue del Beluga y me empezó a mostrar las fotos.

Desde mi inocencia y sin más intención que compartir un tweet que ya tenía pensado el texto (“así se vio el despegue desde la cámara de xxxxxx”), no tuve mejor idea que preguntarle si le podía sacar una foto al visor donde se podía ver la imagen con toda la data técnica que suele aparecer en este tipo de cámara.

Para que !!

Sacó la cámara de donde la tenía y me dijo: “si querés, pagala”. Le dije no, gracias. Obviamente no era la intención cagarle la foto, pero entendí que era su laburo y que tenía todo el derecho a eso.

Al día siguiente, Viernes y de nuevo en Londres, aproveché el último día para ir a Farnborough Air Show para hacer un cierre desde el lugar.

Había pasado el malón de los primeros días (había estado el Lunes y fue muy movido) y en el chalet de Airbus que había utilizado de “base de operaciones” había un clima mucho más distendido.

Tuve la posibilidad de charlar largo y tendido con el responsable de Airbus Helicopter y también con el de Prensa del Reino Unido, quién había sido uno de los que había gestionado la invitación al evento de Toulouse del dia anterior.

El chalet tenía dos niveles y la mayor parte del tiempo estuve en el piso superior, donde estaba la terraza y unas mesas con enchufes para cargar los dispositivos.

En un momento bajé al primer nivel y me puse a charlar con una de las personas que estaba desde el primer día en la recepción, acreditando a los presentes. Era francesa y como ya nos habíamos visto el Lunes me preguntó como me había ido en Toulouse.

Le empecé a contar maravillado y le mostré las fotos que había tomado del Beluga XL, el protagonista de esa jornada.

Llegamos a una foto en particular y con un “guauuuu” me preguntó si se la podía mandar ya que el padre había trabajado en Airbus y le iba a encantar.

Accedí de inmediato y así como estaba se la pasé por mail…

Unos minutos después llegaba la hora de retirarme y cuando me despedí y agradecí por todo a las 3 recepcionistas, una de ellas (a quién le había pasado la foto) me dijo que espere.

Dos minutos después me dio una bolsa enorme de Airbus con los 3 aviones a escala, una gorra y un montón de cintas “Remove Before Flight” y las que sirven para colgar las credenciales de todos los modelos y colores. Todo eso en clara señal de agradecimiento por esa foto que para ella tuvo un valor emocional enorme.

Le agradecí muchísimo y con la mejor sonrisa me fui caminando por el predio de Franborough, bolsa de Airbus con los presentes en mano, recordando la frase “Todo vuelve” y más cuando no esperas nada a cambio…

Una pequeña historia dentro de lo que fue este viaje por Londres y Toulouse que tuvo estos Post:

Hasta la próxima !!

DesdeElPatio.com.ar

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