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Lo primero que tengo que decir de este Post es que me llamó muchísimo la atención lo grande del Aeropuerto de Dallas.

Ya había estado en lugares como Atlanta, JFK, Heathrow, pero nada como la sensación que me produjo estar en Fort Worth.

Ayudado seguramente por qué era de día y se podía ver todo el movimiento, quién sabe, me pareció gigantesco.

Las casi 4 horas del primer tramo de Seattle a Dallas a bordo de un Boeing 737 de American Airlines se me pasó rapidísimo, ayudado en gran medida por los hermosos paisajes del estado de Utah y sus alrededores.

Al bajar de ese vuelo, y si bien contaba con algo más de tiempo que la conexión de Madrid a Londres, me fui directo a buscar la puerta correspondiente.

En la A15 un Boeing 757 y a la izquierda el Boeing 737 que nos había llevado hasta Dallas.

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Ya dentro de la terminal A buscando la salida y la manera de llegar hasta la terminal D. En las pantallas se mostraba la puerta D29 la correspondiente al vuelo a Buenos Aires.

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Subí las escaleras mecánicas para tomar al Skylink, el tren que conecta todas las terminales en Fort Worth.

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Al llegar a la terminal D me fui a buscar el Admirals Club, el VIP de American Airlines en Dallas, al que tenía acceso por viajar en business.

Aproveché para comer y tomar algo ya que en Seattle casi que no había desayunado y en el vuelo nos dieron solo una bolsita de pretzels y 2 galletitas de café 😉

En el lounge habré estado por algo más de 1 hora hasta que me llamaron para embarcar, así que dejé mi Corona y me fui a la puerta asignada.

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Me encantó la Terminal D del Aeropuerto de Dallas !!

Mientras tanto, al llegar a la puerta D29, estaba todo más que tranquilo, a pesar que ya estaban llamando para embarcar.

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Pasé por prioritario e ingresé a la manga.

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Creo que fue el único vuelo de los que recuerde que no pude tomar ni una foto del Boeing 777 matrícula N753AN que estaba programado para hacer el vuelo AA997 a Buenos Aires.

Al subir al avión me fui directo a mi asiento, el 10J de Business Class 🙂

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Recuerdo que la primera impresión fue extraña. El aspecto del interior de este Boeing 777 ya me daba antiguo.

Al sentarme y comenzar a descubrir los detalles del asiento, no me iban a quedar dudas 😉

El espacio para las piernas estaba bien, no era para tirar manteca al techo pero bueno…

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Pasaron los tripulantes ofreciendo algo para tomar. Entre las opciones había champagne, jugo de naranja y agua. Un detalle, el vaso era de plástico 🙁

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Lo que les contaba de la antigüedad del avión: la pantalla era de tamaño similar a una tablet de 7 pulgadas.

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El control remoto parecía de esos antiguos televisores de hace años, de cuando eramos chicos…

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Me acomodé en el asiento, del lado de la ventanilla, y comencé a sacar fotos a todo. Al lado uno de los Dreamliners de American Airlines.

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En horario nos empujaron para atrás.

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Se encendieron los motores y comenzamos a rodar hacia la pista.

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Nos quedamos parados varios minutos en la cabecera de la pista esperando el turno. Había muchos aviones adelante nuestro y era tremendo el tráfico que había en ese momento.

Adentro estaba todo en calma. Por si la TV individual quedaba chica, había una pantalla en el medio 🙂

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Comenzamos a movernos y directamente a la cabecera de pista.

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Potencia en los motores, aceleramos y despegamos.

La vista por las ventanillas continuando en ascenso.

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A los pocos minutos comenzaron con el servicio. Lo primero fue preguntar que era lo que íbamos a querer cenar. Las opciones estaban en la carta.

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Luego pasaron con el carrito ofreciendo nuevamente algo para beber. Esta vez había bastante más variedad, que fue acompañado de unos deliciosos snacks.

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Afuera comenzaba a ponerse el sol y eran hermosos los colores reflejados sobre la ventanilla.

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Puse una película para ver (se veía chiquitito jajajaja) y con esto llegó el momento de la cena.

El primer plato: la entrada.

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El plato principal: bife a la pimienta. Se veía y estaba riquísimo !! Eso si, las pastas tipo fideos guiseros Ciudad del Lago, en mi opinión, me tiraban un poco abajo el plato 🙂

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El postre: mousse de chocolate. Lo mejor del servicio. Delicioso !!

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Terminé de ver la película, el asiento en posición cama y chau, que te vaya bien. Zzzzzzzzzz.

No dormí del todo bien ya que el asiento tenía algo que no me terminaba de cerrar. Realmente no se como describirlo. En ningún momento me sentí cómodo en el asiento.

Pasamos la noche, me levanté un par de veces y llegó el momento del desayuno. A esa hora estábamos sobrevolabamos la provincia de San Juan. Faltaba 1 hora para llegar a Buenos Aires.

Solicité el desayuno americano. Era una réplica exacta de lo que se puede encontrar en cualquier hotel Hampton Inn o Holiday Inn Express 😉

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Pasaron a levantar las cosas y comenzamos la aproximación a Ezeiza.

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Aterrizamos pasadas las 7.00hs

Hubo una demora importante en la asignación de manga y nos quedamos esperando a unos metros de la terminal.

Afuera ya estaba amaneciendo…

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Estacionamos y rápidamente bajamos por manga. Agarré el teléfono para sacar una foto POR DETRAS DEL VIDRIO y una chica que estaba en la manga me lo prohibió por cuestiones de seguridad. Increíble pero real.

Lástima que ya era tarde. El dedo había apretado el botón 😉

La única vista del Boeing 777 de American Airlines.

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Concluía el vuelo de Dallas a Buenos Aires y esta experiencia de viaja en business de American.

No me gustó el vuelo en general. El trato de los tripulantes fue correcto, sin mucho para destacar. El entretenimiento a bordo viejo y en mal estado. El asiento incómodo y la comida regular.

Entre los 4 vuelos que tuve en business en el 2016, el de American Airlines lo ubico en el último lugar, superados por el Iberia de Buenos Aires a Madrid, el LAN de New York a Santiago de Chile y el British de Londres a Buenos Aires (Post pendiente).

Luego de ingresar a la terminal, pasé por migraciones donde no había demasiados pasajeros.

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Fui a buscar el equipaje que salió entre las primeras valijas por tener priority.

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Pasé por aduana donde no tenía nada que declarar pero igualmente me mandaron a la fila para declarar…

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Afuera esperaba mi familia con carteles de bienvenida. El recibimiento no podía haber sido mejor 🙂

Era el final del increíble e inolvidable viaje a la ciudad de Seattle

Hasta la próxima !!

DesdeEl PatioBLOG.com – Link al Post: http://wp.me/p4Or22-2XU

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