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4 litros de agua y 3 latas de Coca Cola fue lo que tomé durante las 6.30 horas que estuve hoy en la ciudad de Toledo. Los 38 grados y los más de 20 kilómetros caminados me obligaron al líquido.

Luego vino la vuelta a Madrid y la llegada a la estación de Atocha.

Al salir y caminar por la avenida que te lleva al Museo del Prado, no estaba con sed ni hambre, pero tuve que pasar por otro Museo… ???

Este sitio es un templo, un lugar de culto, es la tierra prometida. La ONU, UNICEF, la OEA, Fitch, Moodys y Standard & Poors (?) deberían declararlo Patrimonio de la Humanidad. 

Habiendo hecho toda esta introducción… con ustedes… el MUSEO DEL JAMÓN.

Desde la puerta ya la tentación es tremenda. Y más con los precios 😉

Las jamones colgando y el olor que emanan, es sencillamente una cosa de locos. Es algo único, difícil de explicar y poner en palabras.

En la parte de atrás del local hay una barra y así, como al pasar, se pide.

Como les contaba antes, los precios parecen un chiste. No lo son 😉

Dejarte llevar por el aroma, ingresar al fondo a la barra y pedirte una caña (vaso de 200ml) y un bocadillo (sandwich) de jamón es alucinante !! Es la merienda perfecta.

Y todo esto por la módica suma de € 1,50 ($25,00) !! Entienden esto ?? 25 pe !! 1/2kg de tomate perita de primera calidad !! Me vuelvo loco.

El Museo del Jamón lo conocí ayer con mi amigo Alberto mientras me mostraba Madrid. Tuvimos que parar acá..

Compramos algo para picar en esta sucursal, pegadita a la puerta del Sol, y nos fuimos a una plaza cercana a comer y charlar de la vida. Fue un momento mágico e inolvidable…

El Museo del Jamón, en cualquiera de sus sucursales, es una parada técnica OBLIGATORIA estando en Madrid (y más con estos calores) 🙂

Hasta la próxima !!

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